(Vive aquí) – El sábado por la noche, 13 de junio de 2026, se inaugurará una exposición festiva en la Galería Samah Awad en Daliyat al-Karmel para conmemorar el centenario del nacimiento de la fallecida artista Ahuva Sherman, una de las artistas más destacadas que surgieron de Haifa y dejaron una profunda huella en el arte israelí.
Sherman, fallecida en 2023 a los 96 años, dejó un legado artístico vasto, diverso y singular que abarca más de siete décadas de trabajo incansable. La nueva exposición ofrece una perspectiva renovada de su figura y obra, situándola una vez más en el centro del debate artístico.

Desde la cocina de Bat Galim hasta las galerías de arte de todo el mundo.
Ahuva Sherman nació en Tel Aviv en 1926 y, a los doce años, se mudó con su familia a Haifa, ciudad que se convirtió en su hogar y en una importante fuente de inspiración. Estudió diseño de moda en el Instituto Wizo, se alistó en la Haganá e incluso participó en la liberación de Haifa durante la Guerra de la Independencia. Su sueño de estudiar en Bezalel no se cumplió debido a dificultades económicas, pero Sherman no se rindió: siendo una joven madre que vivía en un pequeño apartamento de una habitación y media en Bat Galim, pintaba en cada momento libre, con el olor a trementina siempre presente en la cocina.
En la década de 1960, cuando ya rondaba los 40 años, logró darse a conocer al gran público sin agente, sin contactos en Tel Aviv y sin el respaldo de las instituciones artísticas. Sus exposiciones en Israel y en el extranjero fueron un gran éxito, convirtiéndola en una figura excepcional del panorama artístico local, especialmente en una época en que el mundo del arte era predominantemente masculino y hermético.

Un lenguaje artístico renovado: “Mi exposición retrospectiva tendrá el aspecto de una exposición colectiva”
La obra de Sherman se inspira en los paisajes del país: Haifa, Jerusalén, Galilea, el desierto y el mar. Sin embargo, nunca se conformó con la pintura paisajística tradicional. Sus obras —pinturas, tapices, grabados, collages y pasteles— expresan un diálogo constante entre el lugar, la memoria, la materia y la emoción.
Una de sus características más destacadas era su constante búsqueda de un nuevo lenguaje. Cada pocos años cambiaba de estilo, técnica o material. Por eso solía decir con una sonrisa que su retrospectiva parecería una exposición colectiva, donde cada sala contaría una historia diferente, pero todas llevarían su sello personal.

Arte con corazón: Una contribución a la comunidad y a la generación joven
Más allá de su trabajo artístico, Sherman fue una figura comprometida con la comunidad. Donó obras a hospitales y organizaciones sin fines de lucro, apoyó a artistas emergentes e impartió clases y conferencias a estudiantes. Por su labor, recibió numerosos premios, entre ellos el Premio Herman Struck y el título de "La Querida de Haifa".
Incluso en su vejez, siguió creando sin cesar, hasta los 10 años. Fue un ejemplo de mujer fuerte, valiente, optimista y transgresora que creía que el arte debía ser vivo, accesible y enriquecedor.

La nueva exposición: Una celebración de la vida y la creatividad.
La exposición en la Galería Samah Awad no es solo un homenaje a la memoria de Sherman, sino también una oportunidad para arrojar nueva luz sobre su contribución al arte israelí y el lugar de Haifa como importante centro creativo. Los visitantes podrán apreciar de cerca la enorme variedad de sus obras, su evolución estilística y su profunda conexión con los paisajes del país.
Esta exposición no solo cuenta la historia de una artista, sino también la de una mujer que forjó su camino con tenacidad, amor y una profunda convicción en el poder de la visión personal.


הנכתב על הגב' שרמן ראוי ומכובד. ראיתי את עבודותיה לאורך שנים. האוצרת רותי סגל אפסית רומניה בכל תחום. דלית אל כרמל מקום של אומנים ספורים חסרי יכולות אישיים. הגלריה בקהילה הדרוזית למטרות מסחריות משפחתיות בלבד. הסיקו את יתר המסקנות..